Lunes Santo con renuncia a Satanás

El día de ayer estuvo un tanto complicado.  A decir verdad estuvo bastante más complicado de lo que parecía en un principio.

En horas de la tarde dejamos a los niños en su ensayo de los cantos para la vigilia y Paty y yo aprovechamos para hacer algunas diligencias. Luego, al pasarlos buscando fue cuando la cosa se puso interesante. Una hermana de la comunidad nos recordó que esa noche unos hermanos de la parroquia de San Francisco harían pública renuncia a Satanás “y todas sus pompas y deducciones”; esto como parte del ultimo paso en el Camino Neocatecumenal.  Ya solo le queda a estos hermanos el viaje a Tierra Santa, en luna de miel con el Señor.

En fin; tuvimos que hacer todo tipo de arreglos y a toda marcha para poder asistir a esta hermosa liturgia. A fin de cuentas el Señor nos abrió las aguas y pudimos estar allí.  Eso sí, terminamos llegando a casa a eso de la medianoche, con todos los niños dormidos y extenuados pero bien valió la pena el esfuerzo. El Señor no se deja vencer en generosidad y anoche nos permitió ser testigos de la santidad a través de esta comunidad de hermanos en la fe.

 

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Lunes Santo con renuncia a Satanás

¡Que Cuaresma!

Quedando solo unos días para el inicio de la Semana Santa no temo equivocarme al decir que la cuaresma de este año va a ser una que definitivamente pasará a la historia.

Y es que los hechos noticiosos ocurridos una tras otro desde poco antes del inicio de la cuaresma hasta los de esta semana garantizan que va a pasar mucho tiempo sin que volvamos a ser tan zarandeados por los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor.

La renuncia de un Papa

Todo comenzó un par de días antes del Miércoles de Cenizas cuando el Papa Benedicto XVI anunciaba que se retiraba de su pontificado. Esta de por sí era una de esas noticias que no se tienen sino cada 6 siglos más o menos.

La Muerte de un presidente

Poco tiempo después, el martes 5 de marzo sucedió lo que muchos en Venezuela se temían: la muerte del presidente Hugo Chávez. No vamos ahora a entrar en detalles del significado de este acontecimiento a corto o a largo plazo para los venezolanos. Eso se lo dejamos a otros. Por ahora solo recordemos que la cuaresma de 2013 quedará marcada para la historia por esta noticia.

Cónclave y Elección de Un Papa Latinoamericano

Ya con las dos noticias anteriores tenemos para decir que la de este año sería una cuaresma poco comparable con ninguna otra. Pero Dios nos ha querido regalar otro notición: La elección en el cónclave cardenalicio de un Papa argentino; el Papa Francisco. El primero con esa nombre. El primero de origen no europeo desde el año 741. El primero de este lado del océano. El primero de habla hispana. El primer Jesuita. Y con apenas pocos días de escogido ya se perfila su papado como una que pasará a la historia.

Y bien, solo quería recoger y recordar estos hechos ocurridos todos en un lapso que va desde un par de días antes del Miércoles de Cenizas hasta el miércoles de la semana pasada. Dentro de alguno años, cuando por alguna razón vuelva a leer esta entrada, seguramente me preguntaré con voz incrédula “¿En realidad todo eso paso en la cuaresma de 2013?”

¡Que cuaresma!

¡Que Cuaresma!

Benedicto XVI, muchas gracias por renunciar

Aquí en Venezuela ha estado haciendo su recorrido por algunas redes sociales así como por mensajes de BlackBerry Messenger el siguiente texto cuyo autor, para mi y hasta ahora, continua siendo desconocido. Lo cierto es que es un reflejo exacto de lo que todo católico que se aprecie de serlo debería sentir por este gran Papa que ahora se despide. Que lo disfruten.

“Tengo 23 años y aún no entiendo muchas cosas. Y hay muchas cosas que no se pueden entender a las 8:00 am cuando te hablan para decirte escuetamente: “Daniel, el papa dimitió.” Yo apresuradamente contesté: “¿Dimitió?”. La respuesta era más que obvia, “Osea renunció, ¡Daniel, el papa renunció!”

El Papa renunció. Así amanecerán sin fin de periódicos mañana, así amaneció el día para la mayoría, así de rápido perdieron la fe unos cuantos y otros muchos la reforzaron. Y que renunciara, es de esas cosas, que no se entienden.

Yo soy católico. Uno de tantos. De esos que durante su infancia fue llevado a misa, luego creció y le agarró apatía. En algún punto me llevé de la calle todas mis creencias y a la Iglesia de paso, pero la Iglesia no está para ser llevada ni por mí, ni por nadie (ni por el Papa). En algún punto de mi vida, le volví a agarrar cariño a mi parte espiritual (muy de la mano con lo que conlleva enamorarse de la chavita que va a misa, y dos extraordinarios guías llamados padres), y así de banal, y así de sencillo, recontinué un camino en el que hoy digo: Yo soy católico. Uno de muchos, si, pero católico al fin. Pero así sea un doctor en teología, o un analfabeta de las escrituras (de esos que hay millones), lo que todo mundo sabe es que el Papa es el Papa. Odiado, amado, objeto de burlas y oraciones, el Papa es el Papa, y el Papa se muere siendo Papa. Por eso hoy cuando amanecí con la noticia, yo, al igual que millones de seres humanos..nos preguntamos ¿porqué? ¿Porqué renuncia señor Ratzinger? ¿Le entró el miedo? ¿Se lo comió la edad? ¿Perdió la fe? ¿La ganó? Y hoy, después de 12 horas, creo que encontré la respuesta: El señor Ratzinger, ha renunciado toda su vida.

Así de sencillo.

El Papa renunció a una vida normal. Renunció a tener una esposa. Renunció a tener hijos. Renunció a ganar un sueldo. Renunció a la mediocridad. Renunció a las horas de sueño, por las horas de estudio. Renunció a ser un cura más, pero también renunció a ser un cura especial. Renunció a llenar su cabeza de Mozart, para llenarla de teología. Renunció a llorar en los brazos de sus padres. Renunció a teniendo 85 años, estar jubilado, disfrutando a sus nietos en la comodidad de su hogar y el calor de una fogata. Renunció a disfrutar su país. Renunció a tomarse días libres. Renunció a su vanidad. Renunció a defenderse contra los que lo atacaban. Vaya, me queda claro, que el Papa fue un tipo apegado a la renuncia.

Y hoy, me lo vuelve a demostrar. Un Papa que renuncia a su pontificado cuando sabe que la Iglesia no está en sus manos, sino en la de algo o alguien mayor, me parece un Papa sabio. Nadie es más grande que la Iglesia. Ni el Papa, ni sus sacerdotes, ni sus laicos, ni los casos de pederastia, ni los casos de misericordia. Nadie es más que ella. Pero ser Papa a estas alturas del mundo, es un acto de heroísmo (de esos que se hacen a diario en mi país y nadie nota). Recuerdo sin duda, las historias del primer Papa. Un tal..Pedro. ¿Cómo murió? Si, en una cruz, crucificado igual que a su maestro, pero de cabeza. Hoy en día, Ratzinger se despide igual. Crucificado por los medios de comunicación, crucificado por la opinión pública y crucificado por sus mismos hermanos católicos. Crucificado a la sombra de alguien más carismático. Crucificado en la humildad, esa que duele tanto entender. Es un mártir contemporáneo, de esos a los que se les pueden inventar historias, a esos de los que se les puede calumniar, a esos de los que se les puede acusar, y no responde. Y cuando responde, lo único que hace es pedir perdón. ‘Pido perdón por mis defectos’. Ni más, ni menos. Que pantalones, que clase de ser humano. Podría yo ser mormón, ateo, homosexual y abortista, pero ver a un tipo, del que se dicen tantas cosas, del que se burla tanta gente, y que responda así..ese tipo de personas, ya no se ven en nuestro mundo.

Vivo en un mundo donde es chistoso burlarse del Papa, pero pecado mortal burlarse de un homosexual (y además ser tachado de paso como mocho, intolerante, fascista, derechista y nazi). Vivo en un mundo donde la hipocresía alimenta las almas de todos nosotros. Donde podemos juzgar a un tipo de 85 años que quiere lo mejor para la Institución que representa, pero le damos con todo porque “¿con qué derecho renuncia?”. Claro, porque en el mundo NADIE renuncia a nada. A nadie le da flojera ir a la escuela. A nadie le da flojera ir a trabajar. Vivo en un mundo donde todos los señores de 85 años están activos y trabajando (sin ganar dinero) y ayudan a las masas. Si, claro.

Pues ahora sé Señor Ratzinger, que vivo en un mundo que lo va a extrañar. En un mundo que no leyó sus libros, ni sus encíclicas, pero que en 50 años recordará cómo, con un simple gesto de humildad, un hombre fue Papa, y cuando vio que había algo mejor en el horizonte, decidió apartarse por amor a su Iglesia. Va a morir tranquilo señor Ratzinger. Sin homenajes pomposos, sin un cuerpo exhibido en San Pedro, sin miles llorándole aguardando a que la luz de su cuarto sea apagada. Va a morir, como vivió aún siendo Papa: humilde.
Benedicto XVI, muchas gracias por renunciar”.

Benedicto XVI, muchas gracias por renunciar

Sobre la renuncia del Papa (Encuesta)

Hoy no es un día cualquiera. Amanecimos con la noticia de que el Papa Benedicto XVI ha renunciado a su pontificado efectivo a partir del 28 de febrero a las 8:00 pm hora de Roma.

Al respecto me gustaría saber más sobre un par de cosas. Por un lado, ¿como se enteraron ustedes de la noticia?

Por otra parte también quisiera saber cual fue tu primera impresión (aparte de la sorpresa) al enterarte de la noticia.

Muchas gracias por participar y ya saben, no dejemos de orar por el Papa Benedicto XVI, por el cónclave y por el próximo sucesor de Pedro, sea quien sea. El Espíritu Santo nos acompaña a esta hora.   

Sobre la renuncia del Papa (Encuesta)

Papi, ¿Que significa “renunciar”?

¡Que viva el Papa!

Esta mañana me desperté con la noticia que tiene a todo el mundo convulsionado: la renuncia del Papa Benedicto XVI a su pontificado. Y es comprensible que estemos todos un tanto sacudidos por la noticia. Han sido 6 siglos desde la última vez que un sucesor de Pedro renunciaba a su investidura.

Incluso para los niños esto ha resultado un hecho impactante. Isabel, la menor de la casa reaccionó al enterarse de lo acontecido:

Papi, ¿que significa “renunciar”?

En su inocencia ella sabe que algo serio está ocurriendo, más obviamente no tiene claro que. Al explicarle (no solo a ella sino a todos los hijos) el significado de lo sucedido, la siguiente pregunta ha sido ¿por que? y esta ha resultado un poco más difícil de responder. Más aun cuando te preguntan si no se supone que un Papa sea Papa hasta que se muera. En fin; hemos tenido que aclararle a los hijos que lo hecho por Benedicto XVI al despojarse de sus vestiduras papales ha sido darnos una lección de humildad a todos los católicos y no católicos del mundo entero. Se ha reconocido como un hombre, pequeño y limitado. Ojalá podamos todos, cuando nos toque, imitar este ejemplo.

Por ahora le toca a la Iglesia ponerse en oración. Nos toca orar por Benedicto XVI y por el cónclave de cardenales que pronto se estará reuniendo para, con la inspiración del Espíritu Santo, elegir al próximo sucesor de Pedro. Por supuesto que desde ya estamos rezando por él, sea quien sea.

Papi, ¿Que significa “renunciar”?