Reflejos de la iglesia y nuestra sociedad en un par de videos

Ayer mientras revisaba el timeline de La Iglesia En Casa en Twitter me encontré con dos vídeos por separado que me llamaron mucho la atención debido a como  contrasta el mensaje de uno con respecto al otro.

En el primero, que podrán ver a continuación, se plasma la triste realidad de lo descristianizada que se encuentra Europa, y en particular, España en estos momentos. Definitivamente nos toca ir a re-evangelizar al Viejo Continente y a cualquier otro lugar del mundo donde sea necesario.

Por otra parte tenemos esta iniciativa de “Catholic Voices” en el Reino Unido, que enseña a los católicos a expresar y defender los distintos puntos de vista que sostiene la iglesia católica; algunos de los cuales pueden ser controversiales como son nuestras posturas ante el aborto, la eutanasia, el “gaymonio” entre otros.

Quizá entre los dos vídeos podamos hallar una apreciación objetiva del estado actual de la iglesia en el mundo actual. Por un lado tenemos una corriente negativa que habla del fin de la iglesia y por otro tenemos los esfuerzos digitales y de cualquier tipo que se están llevando a cabo para mantener vivo el mensaje de Cristo Resucitado.

Al final solo tenemos que acordarnos de una cosa: esto no es obra nuestra sino de Dios que nos impulsa con su Santo Espíritu.  Si Cristo está con nosotros, ¿quién contra nosotros?

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Reflejos de la iglesia y nuestra sociedad en un par de videos

¡Como ovejas en medio de lobos!

Verdaderamente las casualidades no existen. Al rezar laudes esta mañana una de las lectura del oficio me recordó este tweet que publicábamos ayer:

Y es que ciertamente, en el contexto de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011, en estos momentos los jóvenes de las comunidades neocatecumenales de todo el mundo están desperdigados por las ciudades de España y del norte de África anunciándole al hombre de esta generación que existe una esperanza, que existe la vida eterna, que existe Dios.

Y decimos que van como ovejas en medio de lobos pues seguramente se enfrentarán con personas completamente descristianizadas o con musulmanes que no estarán muy dispuestos a acoger la buena noticia de Jesucristo resucitado. Muchos de estos modernos discípulos sufrirán escarnio público, desplantes y burlas, pero al ser esto en nombre del Señor nos queda el consuelo y la esperanza de que la recompensa en el Cielo será grande, sin duda laguna.

A continuación les dejamos la lectura en cuestión, la cual es una de la homilías de San Juan Crisóstomo, obispo sobre el evangelio de San Mateo.

SAL DE LA TIERRA Y LUZ DEL MUNDO

Vosotros sois la sal de la tierra. Es como si les dijera: «El mensaje que se os comunica no va destinado a vosotros solos, sino que habéis de transmitirlo a todo el mundo. Porque no os envío a dos ciudades, ni a diez, ni a veinte; ni tan siquiera os envío a toda una nación, como en otro tiempo a los profetas, sino a la tierra, al mar y a todo el mundo, y a un mundo por cierto muy mal dispuesto.» Porque al decir: Vosotros sois la sal de la tierra, enseña que todos los hombres han perdido su sabor y están corrompidos por el pecado. Por ello exige sobre todo de sus discípulos aquellas virtudes que son más necesarias y útiles para el cuidado de los demás. En efecto, la mansedumbre, la moderación, la misericordia, la justicia son unas virtudes que no quedan limitadas al provecho propio del que las posee, sino que son como unas fuentes insignes que manan también en provecho de los demás. Lo mismo podernos afirmar de la pureza de corazón, del amor a la paz y a la verdad, ya que el que posee estas cualidades las hace redundar en utilidad de todos.

«No penséis -viene a decir- que el combate al que se os llama es de poca importancia y que la causa que se os encomienda es exigua: Vosotros sois la sal de la tierra.» ¿Significa esto que ellos restablecieron lo que estaba podrido? En modo alguno. De nada sirve echar sal a lo que ya está podrido. Su labor no fue ésta; lo que ellos hicieron fue echar sal y conservar, así, lo que el Señor había antes renovado y liberado de la fetidez, encomendándoselo después a ellos. Porque liberar de la fetidez del pecado fue obra del poder de Cristo; pero el no recaer en aquella fetidez era obra de la diligencia y esfuerzo de sus discípulos. ¿Te das cuenta de cómo va enseñando gradualmente que éstos son superiores a los profetas? No dice, en efecto, que hayan de ser maestros de Palestina, sino de todo el orbe.

«No os extrañe, pues -viene a decirles-, si, dejando ahora de lado a los demás, os hablo a vosotros solos y os enfrento a tan grandes peligros. Considerad a cuántas y cuán grandes ciudades, pueblos, naciones os he de enviar en calidad de maestros. Por esto no quiero que seáis vosotros solos prudentes, sino que hagáis también prudentes a los demás. Y muy grande ha de ser la prudencia de aquellos que son responsables de la salvación de los demás, y muy grande ha de ser su virtud, para que puedan comunicarla a los otros. Si no es así, ni tan siquiera podréis bastaros a vosotros mismos.

En efecto, si los otros han perdido el sabor, pueden recuperarlo por vuestro ministerio; pero si sois vosotros los que os tornáis insípidos, arrastraréis también a los demás con vuestra perdición. Por esto, cuanto más importante es el asunto que se os encomienda, más grande debe ser vuestra solicitud.» Y así, añade: Si la sal pierde su sabor, ¿con qué la vais a salar? No vale para otra cosa, sino para tirarla fuera y que la pise la gente.

Para que no teman lanzarse al combate, al oír aquellas palabras: Cuando os insulten y persigan y propalen contra vosotros toda clase de calumnias, les dice de modo equivalente: «Si no estáis dispuestos a tales cosas, en vano habéis sido elegidos. Lo que hay que temer no es el mal que digan contra vosotros, sino la simulación de vuestra parte; entonces sí que perderíais vuestro sabor y-seríais pisoteados. Pero si no cejáis en presentar el mensaje con toda su austeridad, si después oís hablar mal de vosotros, alegraos. Porque lo propio de la sal es morder y escocer a los que llevan una vida de molicie.

Por tanto, estas maledicencias son inevitables y en nada os perjudicarán, antes serán prueba de vuestra firmeza. Mas si, por temor a ellas, cedéis en la vehemencia conveniente, peor será vuestro sufrimiento, ya que entonces todos hablarán mal de vosotros y todos os despreciarán; en esto consiste el ser pisoteado por la gente.»

A continuación, propone una comparación más elevada: Vosotros sois la luz del mundo. De nuevo se refiere al mundo, no a una sola nación ni a veinte ciudades, sino al orbe entero; luz que, como la sal de que ha hablado antes, hay que entenderla en sentido espiritual, luz más excelente que los rayos de este sol que nos ilumina. Habla primero de la sal, luego de la luz, para que entendamos el gran provecho que se sigue de una predicación austera, de unas enseñanzas tan exigentes. Esta predicación, en efecto, es como si nos atara, impidiendo nuestra dispersión, y nos abre los ojos al enseñarnos el camino de la virtud. No puede ocultarse una ciudad situada en lo alto del monte; ni se enciende una lámpara para meterla bajo el celemín. Con estas palabras, insiste el Señor en la perfección de vida que han de llevar sus discípulos y en la vigilancia que han de tener sobre su propia conducta, ya que ella está a la vista de todos, y el palenque en que se desarrolla su combate es el mundo entero.

Pidamosle al Señor que podamos todos los cristianos ser sal de la tierra y luz del mundo. Que algún día podamos salir de nuestras comodidades, podamos apagar la computadora, dejar de escribir tantas entradas de blogs o tweets y nos atrevamos a decirle que si al Señor cuando nos llame a irnos como familia en misión, si es que esa es su voluntad, a anunciar el evangelio en la China comunista, en Europa o en algún barrio de Caracas o Maracaibo.

¡Como ovejas en medio de lobos!

El Camino Neocatecumenal y La Inmaculada Concepción

Hay que hacer comunidades cristianas como la Sagrada Familia de Nazaret que vivan en humildad sencillez y alabanza. El otro es Cristo.

El 8 de diciembre es una fecha indudablemente importante para la iglesia católica y más aun si se está en el Camino Neocatecumenal. En este día no solo celebramos la Inmaculada Concepción de la Virgen María sino que también recordamos los primeros pasos que dieran Kiko, Carmen y el Padre Mario al iniciar el Camino hace más de cuarenta años en los barrios mas pobres de Madrid.

Desde entonces este itinerario de crecimiento en la fe se ha extendido a todo el mundo y con más de 40.000 comunidades en unas 6.000 parroquias se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de lo que se quería lograr con la nueva evangelización propuesta por el Concilio Vaticano II.

Se han enviado familias en misión, equipos de itinerantes le han dado la vuelta al mundo entero y se han abierto 78 seminarios Redemptoris Mater contribuyendo a que esta nueva evangelización tenga una increíble eficacia al hacer que el hombre de hoy encuentre en su bautizo la esperanza de una vida trascendental.

Hoy verdaderamente estamos de jubilo. Tenemos doble motivo para estarlo. Por una parte, porque Dios ha suscitado una doncella a la cual preservó de toda mancha para que en su seno se pudiese gestar el Salvador y por otra parte porque esta mujer ha inspirado la vía de santidad para el hombre del siglo XXI que es el Camino Neocatecumenal al susurrarle a Kiko Argüello las palabras que abren esta entrada.

El Camino Neocatecumenal y La Inmaculada Concepción