Convivencia (y el testimonio de un adulto en la fe)

Reconozco que se me ha hecho un poco tarde la hora de publicar esta entrada dominical, pero más vale tarde que nunca y como oficialmente todavía es domingo, aquí va esto.

Hoy la comunidad tuvo su convivencia mensual y sin entrar mucho en detalle por razones obvias, les cuento que tuvimos el testimonio de un hermano al que le acaban de diagnosticar cáncer. Por su forma de hablar del tema y por lo que conozco de él luego de varios años haciendo juntos el Camino, puedo decirles con seguridad que hoy he visto a un cristiano adulto; a un hombre de fe. Ojalá el Señor me regale poder dar las señales de vida eterna que este hermano está dando cuando llegue el momento de la prueba. Porque este ha de llegar, no me quepa la menor duda.

Los dejo con esta foto de nuestro responsable mientras le impartía la bendición a los niños de la comunidad.

Convivencia. Nuestro responsable imparte la bendición a los niños de la comunidad.

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Convivencia (y el testimonio de un adulto en la fe)

¿Por que los cristianos no lloramos ante la muerte?

Esa pregunta me la hizo hoy Samuel, nuestro hijo de 11 años de edad, cuando llegábamos a la funeraria tras la muerte de una hermana de las comunidades neocatecumenales quien se durmiese en el Señor en horas de la madrugada de hoy.

Antes de ofrecerle una respuesta, lo emplacé para que fuese el mismo quien descifrara el llanto distinto de los cristianos cuando estamos de cara a la muerte (porque los cristianos si lloramos, solo que de manera distinta. Mas abajo explicamos un poco).

Me alegró mucho escuchar a mi hijo explicar: “Los cristianos no lloramos porque sabemos que el que se muere, en verdad no se ha muerto. Solo se ha ido a vivir al cielo”. ¡Bien por ti, Samu, que a tu corta edad ya has captado la esencia del Evangelio!

Luego, para ayudar a aclarar un poco todo el asunto, María Claudia (la 3ra, de 6 años de edad) nos recordó como ella nos había visto llorar un poco durante el sepelio de su tío Reinaldo.  Y aquí si hizo falta la explicación: A pesar de ser conocedores de la buena noticia de que Cristo ha vencido a la muerte, los cristianos seguimos siendo seres humanos con sentimientos y por eso lloramos un poco, y sin desesperanza o desconsuelo.

Les pedimos a todos que incluyan en sus oraciones a la familia Colmenarez para que Dios les de consuelo, refugio y fortaleza y se acuerden siempre de que el Señor los está amando infinitamente a esta hora. Nosotros, desde La Iglesia en Casa les decimos: ¡Felicitaciones! ¡Tienen una santa en el Cielo!

¿Por que los cristianos no lloramos ante la muerte?