La apuesta de seguir a Jesucristo

El evangelio de este domingo es uno de esos que incomoda. Uno de esos que nos hace pensar en donde tenemos puesto el corazón. ¿En verdad queremos seguir a Jesucristo? ¿Estamos dispuestos a vivir como él, sin un lugar donde poner la cabeza a la hora de descansar en la noche? ¿Estamos dispuestos a seguirlo ya mismo, sin poner condiciones? ¿Sin decirle que espere un momentico mientras arreglamos otros asuntos o mientras nos despedimos de lo que vamos a dejar atrás para ir tras el? – porque hay que estar claros en que vamos a tener que dejar atrás mucho (y a muchos) para poder verdaderamente lanzarnos en pos del Señor.

Este domingo el Señor pareciera estar diciéndonos: “Ahí les dejo esa, pues. Vayan ustedes a ver que hacen; si apuestan por mi y lo dejan todo YA MISMO para venirse conmigo o si se quedan con sus viditas simplonas sin que pase absolutamente nada”. Habría que ver con toda seriedad si la vida que hoy llevamos merece la pena seguir siendo llevada tal y como está o si es hora de arriesgar por el Señor y darle un vuelco radical a todo esto, a ver si nos convertimos de una vez por todas.

Así me ha llegado el evangelio de hoy. ¿Y a ti?

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La apuesta de seguir a Jesucristo

Las angustias y las preocupaciones

Leyendo el blog Following The Truth, de Gary Zimak, me encontré hace un par de días con este artículo que nos viene como anillo al dedo en aquellos momentos en que las angustias y tribulaciones del día a día no nos dejan pensar con claridad y nublan nuestro estado de animo. Al menos a mi me pasa así.

Con el permiso de Mr. Zimak, paso a traducirlo para que lo tengan a la mano y recurran a estas frases dichas por el Señor para que las cargas de este mundo no se nos hagan tan pesadas.

Yo se lo que es sentirse angustiado. Incluso desde que era un joven muchacho tenía tendencia a preocuparme. Afortunadamente, mi ansiedad resultó ser una bendición ya que me hizo buscar consuelo en el Señor. Siempre que doy charlas sobre el tema de la ansiedad me gusta abrir la Biblia y resaltar algunos de los señalamientos de Jesucristo sobre el tema. Sus palabras son claras y concisas; y mucho más eficientes que cualquier consejo que yo pueda dar. Si te preocupas constantemente, he aquí 10 cosas que Cristo quiere que sepas sobre las angustias. Algunas son frases y otras son preguntas, pero todas tienen la intención de hacerte sentir Su paz.

  1. “Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de si mismo” . (Mateo 6, 34)
  2. “¿Por que estáis con tanto miedo? ¿Como no tenéis fe?” (Marcos 4,40)
  3. “Por lo demás, ¿quien de vosotros puede, por mas que se preocupe, añadir un codo a la medida de su vida? Si, pues, no sois capaces ni de lo más pequeño, ¿por qué preocuparos de lo demás?” (Lucas 12, 25-26)
  4. “No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con que os vestiréis”. (Mateo 6, 25)
  5. “¡Animo!, que soy yo, no temáis”. (Marcos 6, 50)
  6. “No temáis”.  (Mateo 28, 10)
  7. “No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino”. (Lucas12, 32)
  8. “No temas; solamente ten fe”. (Marcos 5, 36)
  9. “No se turbe vuestro corazón. Creeis en Dios. creed también en mi”. (Juan 14, 1)

Pero un momento… esas son solo 9… ¿donde está la décima frase? Buena observación, pero aquí es necesario cambiar de dirección un instante. En la siguiente frase Jesús nos pide una vez más no tener miedo (en este case de aquellos que nos persiguen y amenazan con hacernos daño) pero también nos dice que hay algo a lo que sí que debemos de temer. A pesar de que son muchas las cosas por las que nos preocupamos, hay una que por lo general no figura en nuestra lista. El miedo al maligno (y la amenaza de la condena eterna) debería motivarnos a mantenernos cerca del Señor y seguir sus mandamientos. Si obramos así, todo saldrá bien.

10.  “Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el            alma;  temed más bien al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna”. (Mateo 10, 28)

Ahí las tienes. Diez frases del mismo Jesucristo con relación a la ansiedad. ¿Te sientes mejor? Yo también. Tenlas a la mano y refiérete a ellas con frecuencia. Cuando te veas tentado a caer en la angustia, vuelvelas a leer y observa como te sientes. Como cristianos no deberíamos tener de que preocuparnos. Tenemos a Jesús. El es la mejor cura de la ansiedad en nuestras vidas. Por favor, comparte esto con tus compañeros de angustias para que puedan también experimentar la paz del Señor.

Las angustias y las preocupaciones