La Foto

Paty y nuestros cuatro hijos

Hay veces que uno toma una foto casi sin darse cuenta y el resultado te agarra por sorpresa y cobra vida propia. Tal ha sido el caso de la que publicamos hoy aquí. Fue durante un viaje a Carora (como a 100 kms de Barquisimeto) que hicimos a comienzos del año; el viernes 4 de enero, para ser más exactos. Después de un estupendo almuerzo caroreño y de haber pasado una relajante tarde de piscina en el Club Torres; cuando ya nos retirábamos y al ver como se encendían las luces navideñas que adornaban el patio de la vieja casa colonial, pensé que no quedaría mal una foto con la estupenda luz que ofrece la puesta del sol.

He aquí el resultado. A muchos le ha gustado, pero a nadie más que a mi papá. Me ha pedido que le envíe el archivo por email y no solo lo ha impreso en tamaño agrandado (al menos lo más que se puede agrandar una foto tomada con un celular) sino que lo ha enmarcado y demás, regalándome a mi una copia, también en su porta-retratos.

Bueno. Eso es todo. Solo quería compartir esta foto, al parecer tan especial, con los lectores de La Iglesia En Casa. Ojalá les guste.

 

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Feliz Navidad y prospero 2013

Como sucede cada cierto tiempo y gracias a las mil cosas de las que uno se tiene que ocupar en su vida cotidiana, una vez más hemos dejado pasar unas cuantas semanas sin actualizar el blog.

Por lo pronto solo queríamos dejar plasmados aquí nuestros deseos de una feliz y santa Noche Buena y de una más feliz y santa Navidad y Año Nuevo a todos ustedes. Que en el seno de cada familia se pueda dar ese humilde pesebre donde ocurra el milagro del nacimiento del Hijo de Dios.

Los dejamos con esta foto de nuestro árbol en esta primera Navidad que el Señor nos permite vivir aquí en nuestro nuevo hogar. Luego veremos como hacer para mantener esto un poco más activo a partir del año entrante.

Nuestro árbol de Navidad
Nuestro árbol de Navidad
Feliz Navidad y prospero 2013

La vida continua

Ya para dejar atrás el deprimente asunto de las elecciones en Venezuela y no seguir aburriéndolos con el temita, pasemos ahora a un evento mucho más intimo y familiar pero no por eso menos trascendental: ¡Samuel, nuestro hijo mayor, ha comenzado a usar franela azul para ir al colegio! Para los que vivan fuera de Venezuela, eso significa que ha comenzado su educación secundaria. Por allá en Julio compartíamos algo al respecto con ustedes y por lo pronto los dejamos con esta imagen del gran Samuel, tomada esta mañana justo antes de salir para el colegio, donde parece preguntarse que es lo que le espera en esta nueva etapa de su vida. ¡Animo, Samu, que el Señor está contigo!

¿Que posibilidades habrá de que me regrese a primaria?

De ñapa les dejamos estas fotos de lo que fue el último día de clases,  justo al concluir la misa de acción de gracias por haberse graduado de la educación primaria.

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La vida continua

El árbol y los búhos

Hace pocas horas una vieja amiga de Paty nos trajo una hermosa pieza de arte hecha por ella misma. Como se puede ver en la foto, la misma consiste en un árbol en el que habitan 6 búhos, es decir Paty y yo más los 4 hijos que viven con nosotros en casa. Hemos de recordar que tenemos dos ángeles en el cielo, producto de embarazos que no llegaron a feliz término.

En parte pensando en ellos y en parte pensando en futuros hijos con los que Dios nos pueda bendecir, le comentaba yo a nuestra amiga que lo bueno de ese árbol es que tiene muchas ramas donde poder alojar a más buhitos. María Claudia, la mayor de las hijas, escuchaba atentamente y de inmediato añadió:

Claro que caben muchos más. En esta rama puede ir mi tía Maykha, aquí puede ir Marianita y en esta otra podría ir Jorge.

Hablaba María de la viuda y los hijos de mi hermano Reinaldo. ¡Que catequesis han sido para mi estas palabras de Macalla! (que es como le decimos en casa a María Claudia): se trata obviamente de alojarlos a ellos tanto en casa como en nuestro corazón. Eso es todo.

Ya hemos comenzado con Jorge. No es raro el fin de semana que pasa con nosotros en casa, y durante el cual asiste con nosotros a la eucaristía el sábado por la noche y a laudes los domingos por la mañana. Ya pronto le tocará a Mariana quedarse a dormir en casa de sus primas y con el favor de Dios en algunos años estarán ambos haciendo las catequesis y entrando en alguna comunidad del Camino. Que se yo. A lo mejor Dios tienen otros planes para ellos pero por los pronto queda claro que en nuestro árbol hay ramas de sobra para recibirlos. Bendito sea el Señor.

El árbol y los búhos

Desde el 1-35 de Camino de Tarabana

8 de Junio de 2012. Día histórico para esta familia. Me tomo un descanso en medio de la locura que ha sido el día de hoy para escribir estas lineas desde la casa que Dios nos ha regalado y a la cual al fin nos hemos mudado. Será esta una entrada muy corta pues aun no acaba el ajetreo y si Patricia me ve metido en internet en lugar de estar ayudando me va a matar.

Solo nos queda esperar que el Señor venga a santificar esta casa y nos ayude a desde aquí continuar anunciando a Cristo Resucitado.

Gracias por sus oraciones.

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Desde el 1-35 de Camino de Tarabana

La esposa es el sol de la familia

Ya anteriormente hemos compartido con ustedes textos tomados del oficio de lecturas que nos han llamado la atención de algún modo especial. Hoy, al rezar laudes, nos hemos encontrado con esta hermosísima descripción que hace el Papa Pio XII de lo que es una mujer cristiana, madre y esposa. Que la disfruten:

La esposa es el sol de la familia

“La esposa viene a ser como el sol que ilumina a la familia. Oíd lo que de ella dice la sagrada Escritura: Mujer hermosa deleita al marido; mujer modesta duplica su encanto. El sol brilla en el cielo del Señor, la mujer bella en su casa bien arreglada.

Sí, la esposa y la madre es el sol de la familia. Es el sol con su generosidad y abnegación, con su constante prontitud, con su delicadeza vigilante y previsora en todo cuanto puede alegrar la vida a su marido y a sus hijos. Ella difunde en torno a sí luz y calor; y, si suele decirse de un matrimonio que es feliz cuando cada uno de los cónyuges, al contraerlo, se consagra a hacer feliz, no a sí mismo, sino al otro, este noble sentimiento e intención, aunque les obligue a ambos, es sin embargo virtud principal de la mujer, que le nace con las palpitaciones de madre y con la madurez del corazón; madurez que, si recibe amarguras, no quiere dar sino alegrías; si recibe humillaciones, no quiere devolver sino dignidad y respeto, semejante al sol que con sus albores alegra la nebulosa mañana, y dora las nubes con los rayos de su ocaso.

La esposa es el sol de la familia con la claridad de su mirada y con el fuego de su palabra; mirada y palabra que penetran dulcemente en el alma, la vencen y enternecen y alzan fuera del tumulto de las pasiones, arrastrando al hombre a la alegría del bien y de la convivencia familiar, después de una larga jornada de continuado y muchas veces fatigoso trabajo en la oficina o en el campo o en las exigentes actividades del comercio y de la industria.

La esposa es el sol de la familia con su ingenua naturaleza, con su digna sencillez y con su majestad cristiana y honesta, así en el recogimiento y en la rectitud del espíritu como en la sutil armonía de su porte y de su vestir, de su adorno y de su continente, reservado y a la par afectuoso. Sentimientos delicados, graciosos gestos del rostro, ingenuos silencios y sonrisas, una condescendiente señal de cabeza, le dan la gracia de una flor selecta y sin embargo sencilla que abre su corola para recibir y reflejar los colores del sol.

¡Oh, si supieseis cuán profundos sentimientos de amor y de gratitud suscita e imprime en el corazón del padre de familia y de los hijos semejante imagen de esposa y de madre!”

El sol de la familia rodeado de estrellas

No se ustedes, pero yo en lo particular he visto a mi amada Patricia reflejada en esta lectura. ¡Que Dios te siga haciendo cada vez más verdadera hija Suya, Paty-Paty!

La esposa es el sol de la familia

María Claudia lee los salmos

Ya antes hemos anunciado cuando a los varones les ha tocado leer los salmos por primera vez al rezar laudes los domingos en la mañana. Pues bien, hoy le ha tocado a María Claudia, quien a sus 7 años de edad y en primer grado, el Señor le ha regalado poder leer las bellísimas oraciones contenidas en los salmos.

 Vemos como el Señor nos sigue bendiciendo con hijos que van creciendo en la fe. Pronto y con el favor de Dios estaremos colgando una entrada que diga “Santiago toca la guitarra y se aprende los cantos del Camino Neocatecumenal”.

Recen porque así sea.

María Claudia lee los salmos