Domingo de la Resurrección del Señor

Oh Noche, solo tu conociste la hora en que Jesucristo resucitó

El día de ayer concluyó con el inicio de la noche más importante para el cristianismo. La noche de la Vigilia Pascual en la que permanecemos despiertos esperando el paso del Señor Resucitado.

Y así ha sido. Hemos sido testigos de la resurrección del Señor y lo hemos celebrado en grande con un ágape al concluir la vigilia esta mañana (prometemos fotos para más adelante).

Por lo pronto, el cansancio nos obliga a dejarlo hasta aquí; dejando claro eso si, que la alegría de Cristo Resucitado nos embarga y seguros de que así será durante todo este tiempo pascual.

¿Por que buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí; ha resucitado.

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Domingo de la Resurrección del Señor

¡Cristo nuestra Pascua ha resucitado!

A continuación les hacemos llegar este artículo tan hermoso publicado el día de hoy en Caminayven por Beatriz Montes Ferrer. ¡Felices pascuas de resurrección a todos! ¡VICTORIA! ¡VICTORIA! ¡Vida eterna en Cristo!

La Iglesia canta la gloria de Cristo victorioso, nosotros, los rescatados, salmodiamos y podemos expresar llenos de alegría: ¡La voz de mi amado! Helo aquí que viene, saltando por los montes, brincando por los collados. Semejante es mi amado a una gacela, o a un joven cervatillo(…) Empieza a hablar mi amado y me dice: ¡Levántate, amada mía, levántate, hermosa mía y vente!

 Verdaderamente Cristo ha resucitado, ¡Aleluya!

Cristo, nuestro amado, se ha entregado por nosotros sin ninguna reserva ¡alzad los dinteles de los corazones, debe entrar el rey de la gloria!

Esta Nueva Alianza que a través de su sangre derramada en la cruz, selló con nosotros, nos introduce en una Nueva Vida, libre del pecado. Nos regala una estupenda historia de amor,  ¿Cómo a Yahveh podré pagar todo el bien que me ha hecho? La copa de la salvación levantaré e invocaré el nombre de Yahveh.(Sal 116). Se nos ha revelado, a nosotros su Iglesia, un Amor infinito, fecundo y fiel.

Como un esposo enamorado, así busca tu rostro, tu presencia anhela, tu alma ansía, ¡qué bella eres, amada mía, qué bella eres! Palomas son tus ojos, a través de tu velo.

Tu amado llama a las puertas de tu casa, se ha fijado en ti y te invita a seguirle para gozar juntos de vuestro amor, me robaste el corazón, hermana mía, novia, me robaste el corazón.

¡Felicidades a todos los que han encontrado al Amor de Cristo Resucitado!

 ¡Busqué el amor del alma mía, lo he encontrado y no lo dejaré jamás!

¡Cristo nuestra Pascua ha resucitado!

¡Cristo, nuestra pascua, ha resucitado!

El día de hoy es como pocos. Mejor dicho, el día de hoy es como ninguno.

Comienza, junto con la vigilia pascual, a las 12 de la media noche y en algún momento entre esta hora y el despunte del lucero de la mañana, Cristo emerge victorioso del sepulcro abriéndole al hombre las puertas a la vida eterna. ¡Oh noche maravillosa!

Al concluir la vigilia nos fuimos al ágape de pascua el cual puedo decir sin temor a equivocarme, fue uno de los mejores que hemos tenido (si no el mejor). Para muestra, este videito tomado con la cámara de mi celular.

Al fin llegamos a casa como a eso de las dos de la tarde y a pesar de una contrariedad sufrida por el mal uso que algunas personas hacen de redes sociales como Facebook, podemos decir que la alegría de la pascua no nos la quita nada ni nadie. ¡Cristo ha resucitado y punto!

¡Cristo, nuestra pascua, ha resucitado!