Yo tengo un sueño

La Iglesia En Casa ha sido siempre un blog personal desde donde casi siempre hablamos de como Jesucristo se hace presente en nuestro hogar y donde rara vez tocamos temas políticos. Pero lo que está pasando en Venezuela es tan dramático que no podemos hacernos los locos y dejar de reclamar lo que reclamo merece. Así que desde ya nos disculpan si alguna susceptibilidad queda lastimada por allí.

Yo tengo un sueño. Así se titula uno de los más grandes discursos de la historia, pronunciado por Martin Luther King un 28 de agosto de 1963 en medio de su lucha por los derechos civiles en los Estadios Unidos. A continuación les dejamos la descripción del sueño de otra persona. Un venezolano de nombre Laureano Marquez, comediante y crítico del gobierno semi-dictatorial y comunistoide que tenemos en este país.

“Yo tengo un sueño. Ya no sueño con un gobierno bueno, sino con uno malo que cambie cada cinco años, como cambiaban los gobiernos malos de antes, porque un gobierno malo de 13 años es mucho peor que varios malos de a cinco. He aprendido que un solo gobernante malo que se eternice hace mucho más daño que varios malos intercambiándose, porque en una de esas hasta por sentido de competencia, esos malos podrían hacer algo bueno.

Yo ya no sueño con un gobierno que me respete, que defienda mis derechos, que no sea un enemigo más en la dura aventura de vivir. Yo lo único a lo que aspiro en este momento es a un gobierno que no me joda demasiado, que si no me va a hacer feliz, no sea un motivo cotidiano de infelicidad.

He aprendido que tanto mejores son los gobiernos cuanto más discretos son, cuantas menos vallas, cadenas, fotografías del líder, tienen. Sueño con un gobierno que no le sustituya a la gente el país que merece por 300 bolívares. Yo a lo que aspiro es a que la jaladera de mecate no termine, sé que eso en Venezuela tomará siglos, sino que sea un poquito más decente, menos arrastrada, más discreta. Yo ya no sueño con un gobierno honorable y transparente en el manejo de las finanzas públicas, yo sueño con un gobierno que ponga orden en el robo, como ha sido siempre en nuestra historia, que nos enseña que se puede robar organizadamente y con moderación, porque la moderación en el robo presume algo malo en él, encierra una autocrítica que puede motivar la honestidad algún día. Yo lo que sueño es con un gobierno que, al menos, administre bien lo que no se roba y que no regale lo nuestro a otros países, que seguramente lo necesitan, pero no más que nosotros.

Yo ya no sueño con una política exterior inteligente, que esté consciente de lo que somos en el concierto de las naciones. Con lo único que sueño es con un gobierno que no nos meta en problemas, que no se alíe con todos los indecentes de la tierra, que no le entregue la espada del Libertador a violadores de niñas.

Yo ya no sueño con un proyecto de país, con una planificación de nuestro futuro. Sino con un equipo de gobierno que tenga 4 ideas, 4, sólo 4, sobre educación, cultura, salud y economía.

Yo en síntesis, la verdad, con lo que sueño es con un equipo de gobierno medianamente inteligente, con pocas ideas, pero claras, sobre el país, con un toque de decencia, sin que el afán de joder y destruir sea su norte, sin aduladores groseros, que medio lo respete a uno, cuyos abusos vuelvan a escandalizar y no se nos hagan cotidianos, que frene un poquito la robadera y administre bien lo que quede. Pero, por encima de todo, con lo que sueño es con un gobierno con fecha de vencimiento.

No tienen idea de la ilusión que me hace que un mal gobierno pueda terminar, aunque sea para dar paso a un mal gobierno nuevo, porque en una de esas, de tanto probar quién quita que aparezca algo interesante en el horizonte. Yo con lo único que sueño, en el fondo, es con un poco menos de abuso, eso es todo”.

Tranquilo, Laureano. Cada vez somos más los venezolanos que tenemos ese sueño. Algún día despertaremos y el sueño se hará realidad.

Yo tengo un sueño

Paz en la tierra…incluso en Egipto

La verdad es que la mayoría de las veces esa frase, paz en la tierra, suena a algo fantasioso, ilusorio y hasta vacío e imposible de alcanzar.

Pero esta foto que me encontré ayer en Twitter es un testimonio patente de que es posible el amor y la solidaridad entre los hombres. Un grupo de jóvenes cristianos montando guardia y protegiendo a los musulmanes alzados contra el régimen de Hosni Mubarak mientras oran.

Recemos para que cesen las dictaduras no solo en Egipto, Túnez o Venezuela sino en el mundo entero y para que la fe, el amor y la esperanza sean los motores que nos permitan soñar con un mundo donde todos podamos vivir en paz como verdaderos hermanos.

Amen.

Paz en la tierra…incluso en Egipto

Elecciones en Venezuela

Mañana se vivirá un capítulo de particular importancia en la historia de Venezuela, el país donde por voluntad de Dios nos ha tocado vivir.

Mañana estaremos eligiendo a los diputados que nos representarán en la Asamblea Nacional. Si escogemos bien, nuestro país podría comenzar a ver la luz al final del túnel. Pudiese ser que estemos en la hora mas negra de la noche. Esa que precede al amanecer. Nos podemos regalar a nosotros mismos un nuevo amanecer, una esperanza si mañana con el favor de Dios votamos bien, votamos por los candidatos dispuestos a ponerle coto a las trasnochadas intenciones comunistoides del presidente.

Recemos para que Dios se fije en nuestro país y para que todo lo que suceda mañana sea según su voluntad.

Terminamos transcribiendo el comunicado que han emitido los obispos de Caracas ante estas elecciones parlamentarias:

1.- Ante las inminentes elecciones parlamentarias nosotros, el Cardenal Arzobispo de Caracas y los Obispos Auxiliares, pastores del Pueblo de Dios y promotores de la paz en nuestra querida Ciudad de Caracas, hacemos un llamado a participar activamente en este proceso electoral decisivo para el futuro de Venezuela.

2.- Los venezolanos estamos ante una encrucijada histórica en la que debemos actuar con decisión por la paz, en el marco de valores humanos fundamentales: el pluralismo democrático, y los derechos humanos, sociales, económicos y políticos que nos garantiza la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

3.- No podemos abstenernos. Se trata de fortalecer la democracia y garantizar el futuro del país. Es la hora de la participación activa, decidida y solidaria para promover la fraternidad, la inclusión de todos sin discriminación alguna, la libertad y la justicia. ¡Es la hora de votar!

4.-El voto es secreto. Solo Dios sabrá por quien votaremos. Por lo tanto, no hay razón para el temor ante amenazas indebidas. El voto libre y en conciencia es un derecho y al mismo tiempo una obligación cívica y también cristiana.

5.- Hacemos un llamado a que estas elecciones se realicen sin violencia alguna y con sujeción a las normas constitucionales y legales que regulan los procesos electorales. Y por último, insistimos en el respeto a la voluntad de los electores. Los resultados deben ser acatados y aceptados por todos los actores políticos y por todos los venezolanos.

6.- En esta hora decisiva encomendamos nuestra querida Patria a la maternal intercesión de María Santísima, Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, para que Dios nos conceda trabajar y vivir siempre en paz.

Caracas, 16 de septiembre de 2010

Cardenal Jorge Urosa Savino,
Arzobispo de Caracas

Mons. Saúl Figueroa A.
Obispo Auxiliar de Caracas

Mons. Luis Tineo R
Obispo Auxiliar de Caracas

Mons. Jesús González de Zárate
Obispo Auxiliar de Caracas

Mons. Fernando Castro A.
Obispo Auxiliar de Caracas

Elecciones en Venezuela