Viernes Santo: Adoración de la Cruz Gloriosa

El día comenzó con los niños asistiendo al ensayo de los cantos que entonarán durante la Vigilia Pascual. Luego de ayudar en la compra de las flores para dicha liturgia solo nos quedó almorzar y esperar la hora de la adoración de la cruz en comunidad, la cual coincidió con la hora de la muerte del Señor: tres de la tarde (u hora nona).

La celebración en sí estuvo fenomenal. Nos ayudó a entrar en el misterio de la pasión y muerte de Jesucristo, nuestro Señor . A no quedarnos en una lástima superficial por lo mucho que sufrió Jesús en la cruz y a experimentar algo que podría sonar contradictorio: la alegría de la cruz. Alegría porque es desde ese trono que Jesús cumple su misión salvífica. Sin la cruz aun estaríamos perdidos. Así de sencillo.

Debido a que el día que teníamos la celebración penitencial (miércoles antes de Semana Santa) un apagón obligó a cancelar la misma; hasta el día de hoy no habíamos podido acercarnos al Señor en el sacramento de la reconciliación. Gracias a Dios, al concluir la celebración de la cruz, tuvimos la oportunidad de confesarnos y de rezar ante el santísimo en la capilla de la iglesia. Que hermosa manera de terminar un Viernes Santo.

Como nos decía un hermano en el templo después de las confesiones: “Se acerca lo más grande”. Efectivamente, ya solo nos queda esperar el día más grande de todos.

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Viernes Santo: Adoración de la Cruz Gloriosa

Martes Santo

Parte de la mañana de hoy fue dedicada a estudiar el catecismo con Samuel, el mayor de los hijos, quien se prepara para su Primera Comunión, a celebrarse el 5 de Junio de este año. Más adelante estaremos actualizando al respecto.

Justo antes del mediodía pasó algo que alegró mucho nuestro día. Un grupo compuesto por un muchacho y dos chicas, todos de 16 o 17 años de edad, tocó a nuestra puerta para invitarnos a asistir a las actividades de la iglesia local, aquí en La Mora, sector donde vivimos. Digo que esto nos alegró mucho por tratarse de jóvenes comprometidos con nuestra iglesia católica, dispuestos a arriesgar por Jesucristo y a humillarse un poco, al ir tocando de casa en casa para hacer estas invitaciones y para de algún modo anunciarle a esta zona del estado Lara que Cristo está vivo y resucitado. Atención, hermanos evangélicos: ¡las calles ya no son solo vuestras!

Por último, nos reunimos en la casa de una de las hermanas de la comunidad a preparar la celebración de este viernes santo; la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo y la adoración de la cruz. Me ha tocado hacer la monición de entrada, así que recen por mi para que el Espíritu Santo me asista. Nos vemos mañana, si Dios quiere.

Martes Santo

¿Felices fiestas?

¿Se han dado cuenta como desde hace ya varios años ha habido un empeño en substituir la frase “Feliz Navidad” por una más genérica (y más pagana) como lo es “Felices Fiestas”?

¿Felices fiestas? ¿Felices fiestas? Me perdonan el fino francés, pero ¿que vaina es esta? ¿Ahora para no lastimar las susceptibilidades de los no-creyentes en Jesucristo tenemos que decir felices fiestas en lugar de Feliz Navidad? ¿En serio? Y la cosa por supuesto que va mas allá. Al niño Jesús lo hemos substituido casi que completamente con la figura del obeso Santa Claus. Nadie sabe como me revienta escuchar a los niñitos venezolanos preguntarse mutuamente “¿tu que le pediste a Santa?” cuando en estas tierras toda la vida ha sido el Niño Jesús quien trae los regalos a chicos y grandes. Incluso al árbol de navidad les ha dado por llamarlo árbol festivo. !Por favor!

¿Felices Fiestas? ¿Así? ¿Grises, sin un adornito siquiera?

No me vengan tampoco con el cuento de que ofendo si le digo a un judío o a un musulmán “Feliz Navidad”. ¿Por que habría de ofenderles? A mi la verdad es que no me importaría en lo más mínimo si en una tienda o restaurante el mesonero me dijese “Feliz Hanukah” o “Feliz Ramadán”.

Al final del día, que cada quien celebre sus fiestas y tradiciones como mejor le parezca, pero eso sí;  que no nos obliguen a los cristianos, bajo falsos pretextos de respeto y tolerancia, a renunciar a frases y costumbres netamente religiosas que toda nuestra vida hemos llevado en lo mas profundo del ser. Y es que el hombre, para ser verdaderamente hombre, ha de tener un componente religioso que lo defina.

¡La Iglesia en Casa les desea a todos una feliz Natividad de Nuestro Señor Jesucristo! (Y nos disculpan si en este mensaje se deja colar cierto aire de religiosidad).

¿Felices fiestas?