Falta una semana (contando los días y las horas)

Primero que nada, ¡tengan todos un feliz Pentecostés! ¿Como estuvieron sus vigilias? Nosotros hace un instante es que hemos regresado a casa y les puedo decir que tuvimos una estupenda vigilia con todo y el calurón que pasamos gracias al aire acondicionado dañado.

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Ya pronto Macalla; ya pronto

Por otra parte y tal como María Claudia nos lo recordó varias veces durante el día de hoy:

Hoy es la última eucaristía en que yo no comulgo.

¡Y es que estamos exactamente a una semana de que la Macallita haga su primera comunión!

La pobre no hace sino contar cuanto le falta. Incluso creo que hasta para su confesión tiene ya clarito cuantas horas, minutos y segundos faltan.

Eso es todo por ahora. Ya les estaré publicando por aquí algunas foticos del magno evento de la familia. Recen por nosotros.

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Falta una semana (contando los días y las horas)

De todo un poco: un par de experiencias de esta semana

Hoy es domingo de pascua y en lugar de estar escribiendo nada por acá debería estar con mis hermanos de comunidad anunciando a Cristo Resucitado en la Gran Misión de las plazas. Resulta que me quedé dormido. Tan sencillo como eso. Puse la alarma para que me despertara la las 7:30 am y cuando se activó, en lugar de darle a snooze la apagué por completo. Cuando volví a abrir los ojos ya eran casi las 10 de la mañana y pues nada; decidí que ya no era hora para salir a la carrera a la evangelización, sino que más bien rezaríamos laudes en familia, como todos los domingos; lo que en definitiva no es sino una forma de evangelizarnos los unos a los otros en el seno del hogar.

Buscando a Dios. Déjame ver si está por aqui...
Buscando a Dios. Déjame ver si está por aqui…

Por otra parte, hace unos 4  o 5 días conversaba yo con las niñas sobre nuestra nueva situación económica y sobre algunos sacrificios que vamos a tener que hacer aquí y allá para que rinda el fulano dinerillo. Decía yo:

Recordemos que Dios provee. Nunca nos va a faltar aquello que realmente necesitamos para subsistir. Dios no nos va a dar más de lo que necesitamos, pues podríamos olvidarnos de El; ni menos para que no caigamos en la indigencia o en la necesidad de robar para poder vivir.

La gran pregunta es: ¿me creeré yo mismo todo esto que le anuncio a mis hijos?

Ahí se las dejo, pues.

De todo un poco: un par de experiencias de esta semana

¡Esta alegría se tiene que compartir!

Resulta que hizo falta esto para que al fin me decidiera a desempolvar este viejo blog: Hoy Samuel y Santiago; los dos mayores, han completado su convivencia y después de casi dos meses de catequesis, dan inicio al andar hacia la fe adulta que es el Camino Neocatecumenal.

Parte de la nueva quinta comunidad de la parroquia La Consolación
Parte de la nueva quinta comunidad de la parroquia La Consolación

La verdad es que no se como dejé pasar casi dos años y medio sin actualizar LIEC. La verdad es que no se si este sea un nuevo inicio para el blog o si después de publicar esta entrada tenga que volver a pasar un par de años en el abandono. Han pasado tantas cosas desde que en octubre de 2013 escribiera sobre como María Claudia comenzaba a prepararse para su primera comunión (la cual tendrá lugar hacia finales de mayo de este año). Hemos tenido todo tipo de acontecimientos tanto a nivel personal como nacional y han sido tantas cosas que me hubiese gustado compartir por aquí con los lectores de este humilde blog. Pero lo de hoy no lo podía dejar pasar y gracias a Dios puedo hoy con mucho orgullo y alegría dejar asentado en estas lineas la inmensa gracia que el Señor ha tenido con esta familia al regalarnos esta nueva comunidad a la que dos de nuestros hijos pertenecen.

Verdaderamente Dios cumple sus promesas. Estando Paty y yo, junto con nuestra propia comunidad a pocos pasos de celebrar las bodas que el Señor nos prometiera hace unos 20 años, vemos como El hace todas las cosas nuevas. Samu y Santy: bienvenidos al Camino. Pa’lante es pa’allá!

¡Esta alegría se tiene que compartir!

Catequesis de Primera Comunión

Hace solo unos meses Santiago estaba haciendo su Primera Comunión y sin darnos cuenta ya tenemos a Maria Claudia preparándose para hacer la suya.

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Movida por el Espíritu Santo

Al percatarse de que si hacia su Primera Comunión en el colegio al igual que sus hermanos mayores tendría que esperar alrededor de 3 años, Macalla (así le decimos en casa) nos pidió que la lleváramos a las catequesis de preparación para la Primera Comunión que tienen lugar en nuestra parroquia. Esto a mi la verdad es que me ha maravillado: nuestra hija de 9 años de edad ha preferido hacer la Primera Comunión antes con unos niños desconocidos que después con sus compañeros del colegio. Ha puesto primero la necesidad de recibir a Jesucristo sacramentado que a sus amiguitos. Sin duda alguna el Espíritu Santo actúa con fuerza en esta chiquilla.

A nosotros, por otra parte, nos toca salir un poco de nuestras comodidades y estar dispuestos a llevar a Macalla a todas sus catequesis, así como a las convivencias y misas dominicales (adicional a la eucaristía del sábado por la noche). Sé que habrá momentos en que será un poco forzado, pero no podemos hacer menos al ver el entusiasmo con que esta niña se ha tomado todo esto. ¡Que Dios te bendiga María Claudia, y haga de ti una santa!

Catequesis de Primera Comunión

¿Dios también quiere a los malos?

Era necesario que publicara aquí mi eco de la eucaristía de anoche. Y comienza con esta inocente pregunta que me hiciera una de las niñas (me parece que fue Isabel) hace un par de días:

Papi, ¿Dios también quiere a la gente mala?

¡Estas niñas salen con cada pregunta!

Mi respuesta no titubeó: “Claro que Dios quiere a los malos. Dios es amor y no puede negarse a si mismo; por lo tanto Dios nos quiere a todos; malos y buenos”.

“Y además yo creo que la gente mala no es tan mala. Son solo un poquito malos” – añadió Isabel.

A esto le tuve que responder con más sinceridad de la que hubiese querido: “La verdad es que hay gente muy pero muy mala, Isabel” – añadiéndole: “Pero es por esa gente por la que más debemos rezar. Si rezamos por ellos quizás se conviertan y podamos alcanzar lo que Dios quiere para nosotros: que nos amemos los unos a los otros como El nos ha amado. Eso sería lo máximo; algo así como comenzar a vivir en el cielo desde aquí ya mismo”.

Ahora recuerdo esa conversación y me digo a mi mismo: Solo te queda creerte todo eso, Rolando.

¿Dios también quiere a los malos?

La esencia de las niñas capturada en una foto

Feliz día de San Agustín tengan todos. No quiero quitarles mucho tiempo así que de inmediato los dejo con esta foto que en mi opinión captura toda la esencia y el espíritu de nuestras dos hijas. María Claudia, toda tierna y dulce. Isabel, lista para enfrentarse al mundo. A ver si los lectores de este blog que no nos conozcan personalmente adivinan cual es cual.

De ñapa les dejo esta otra foto tomada un poco antes donde me parece que también aparece bien reflejada la personalidad de cada una.

Hasta luego y que Dios los bendiga.

La esencia de las niñas capturada en una foto

¡Día histórico! ¡Los niños montan bicicleta!

A ver, ¿quien recuerda a que edad aprendió a montar bicicleta? O en todo caso, ¿a que edad aprendieron sus hijos a usar este medio de transporte?

Por mi parte debo reconocer que quizá esperé demasiado antes de preocuparme porque los niños se sintieran a gusto con una bicicleta. Lo irónico es que María Claudia, siendo niña y menor que los dos varones aprendió por si sola ya hace un par de años.  El hecho es que hace dos noches Paty me comentaba que los niños (Samuel y Santiago) se sentían un poco acomplejados porque casi todos sus amigos ya sabían montar bicicleta y ellos no. Tanto así que decidieron ellos mismos encargarse del asunto y con una bicicleta prestada de un vecino se propusieron emplear la mañana de hoy para salir de este escollo. Antes de salir para el trabajo recuerdo que les comenté: “Seguro que cuando regrese ya saben montar bicicleta”. Y efectivamente, al regresar al mediodía me encontré con esto:

santy en la bici

Y también con esto:

Ahora lo que tengo que resolver es donde vamos a meter tantas bicicletas en la casa, pues como era de suponer; cada uno quiere su propia bici como regalo de cumpleaños. Ya veremos. Dios proveerá.

¡Día histórico! ¡Los niños montan bicicleta!