Diáspora en mi comunidad

Para nadie es un secreto lo mal que la estamos pasando los venezolanos y como, desde ya hace algunos años, muchos jóvenes y hasta familias enteras han comenzado a huir de esta tierra de gracia buscando mejores oportunidades en otras regiones.

Ver a los vecinos, compañeros de trabajo y a los amiguitos de los niños despedirse ha sido difícil, pero si a esto le sumamos que ahora hasta los hermanos de comunidad se van para no volver, la cosa se pone color de hormiga de verdad, verdad.

maiquetia

Yo siempre pensé que si alguien se iba a ir de la comunidad en busca de un mejor futuro fuera de Venezuela ese sería yo. Dios – valiéndose de ciertas circunstancias – no lo ha querido así y ahora me toca ver como dos hermanas de mi comunidad se marchan; una para España y la otra a vivir con un hijo en los Estados Unidos. Hay otros que ya tienen su plan B listo (lease residencia permanente en México, por ejemplo) así que no me queda sino preguntarme cuantos quedaremos (si es que me puedo incluir en este lote) para terminar el Camino.

En fin, así estamos. Tiempos difíciles acompañados aquí y allá de crisis de fe. Que Dios se apiade de nosotros.

Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré a él. El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor. Si aceptamos de Dios los bienes, ¿no vamos a a aceptar los males?

Job 1, 21

Diáspora en mi comunidad

Como corderos llevados al matadero

En la cruz está la salvación, en la cruz está la vida, en la cruz está la defensa contra los enemigos,… en la cruz está la fortaleza del alma, en la cruz está el gozo del espíritu, en la cruz está el compendio de toda virtud y en la cruz está la perfección de la santidad.

La Imitación de Cristo

Tal cual como lo ha dicho el Papa; la iglesia de hoy es una iglesia de mártires. Se puede comprobar en el último video que los terroristas del estado islámico han difundido por internet. Se puede ver como estos hombres no han ofrecido resistencia, no han tratado de escapar ni de luchar por sus vidas. Simplemente ponen su cuello. Se dejan matar. A ver, ¿a quién les recuerda esta actitud? ¿Quién antes que ellos ha pasado de ser el león vencedor y se ha hecho cordero sufriente?

No me queda duda que en estos cristianos etíopes decapitados por no convertirse al Islam podemos ver a Cristo crucificado. Puede escandalizar a más de uno, pero es así: sin cruz no hay salvación, no hay vida eterna ni hay gloria. Recemos para que estos santos mártires del siglo XXI estén desde ya en el Paraíso; intercediendo por nosotros.

Como corderos llevados al matadero

Dios mio, Dios mio ¿Por que nos has abandonado? (O de la asfixiante situación venezolana)

Hoy pasó una cosa bastante curiosa en el trabajo. Un compañero recibía dinero de otro a cambio de dos desodorantes. En otro cubículo la escena se repetía; pero esta vez era una bolsa de leche en polvo a cambio de 3 barras de jabón.

Así vivimos en Venezuela. Mientras que en otras latitudes la gente va al supermercado a comprar los productos básicos y esenciales, en Venezuela hemos retornado al trueque o a la reventa si queremos lavarnos la cabeza al bañarnos o si queremos limpiarnos el ya-tu-sabes-que después de usar el excusado. Claro; siempre nos queda la opción de hacer una cola de 3 o 4 horas para ver si tenemos suerte y lo podemos comprar en nuestro supermercado preferido antes de que se agote.

¿Como vinimos a parar en esto? Un país petrolero con ingresos exorbitantes que pocos países en la historia de la humanidad han visto en un lapso como fue la primera década de este siglo, y donde ahora hay que tener suerte si quieres comprar desde un bombillo (a la hora de escribir esto literalmente no existe una ferretería en todo Barquisimeto con bombillos en stock) hasta un repuesto para tu carro; pasando por pañales (bien sea para niños o adultos), carne, leche, aceite (comestible o para el carro), harina, papel tualé, hojillas de afeitar, toallas sanitarias, etc, etc, etc.

Por otra parte tenemos la situación de la inseguridad, donde a mí, por ejemplo, me robaron a punta de pistola 5 veces desde marzo de 2013 hasta octubre de 2014. Ahora que lo pienso, el trauma y la depresión que estos eventos crearon en mi bien pudieron haber sido parte de la razón del abandono en que tenía a este blog.

Y por último, el tema del bendito dólar. Es tan sencillo como que en Venezuela ni al gobierno ni a nadie le quedan dólares con que importar, viajar o cancelar deudas. Por lo que no solo se va a agravar el ya horrible escenario de desabastecimiento, sino que si por casualidad tomaste la decisión de hacer tus maletas e irte pa’l c**o prepárate para deshacerlas porque como decimos en Venezuela: no te vistas, que no vas. No hay pasajes, ni mucho menos dólares con que subsistir fuera de las fronteras de esta tierra de gracia.

Vivir en Venezuela con la sensación de que estás preso en este país, créanme, no es una sensación fácil de asimilar. Ante todo este escenario, y ante este panorama negro, espeso, pesado e imposible de llevar a cuestas, la verdad es que cuesta hasta respirar. El llanto lo lleva uno en la garganta todo el día, a punto de estallar; así le respondas a tus amigos “todo bien, vale” cuando te los encuentras en la calle y te preguntan como estás. ¿Entienden ahora porque uno aquí no puede sino decir, como Cristo en la cruz, Dios mio, Dios mio; ¿por que nos has abandonado?

End of rant.

Dios mio, Dios mio ¿Por que nos has abandonado? (O de la asfixiante situación venezolana)

La nueva imagen de La Iglesia En Casa

Por si no la han notado es Pascua, es primavera y en fin; es esa época del año en que todo se renueva.

Pues, bien. ¿Quién lo diría? La Iglesia En Casa también ha resucitado, y es que este pobre y olvidado blog que no hizo sino acumular polvo por casi dos años olvidado en la vastedad del internet ahora quiere imitar el regreso del Señor del país de los muertos y henos aquí de nuevo, dando a conocer las pequeñas y no tan pequeñas maravillas que el Señor hace en nuestras vidas, todos los días.

¡No dejen de hacer click en las áreas resaltadas!
¡No dejen de hacer click en las áreas resaltadas!

Para conmemorar este retorno o este segundo aire que ha tomado el blog, nos vestimos con un nuevo diseño y navegación: nuevas imágenes en el encabezado y en la pestaña des sus navegadores y nuevos menús y secciones en el encabezado superior. Y no solo eso. Quisiera pensar que además de lo visual hay otro ingrediente nuevo en LIEC. Una nueva narrativa, por así decirlo. Intentaré escribir de forma un poco más natural, un poco más como uno habla; sin adornar tanto – para ver si así se le llega más directo a los lectores que tan abandonados tenía y que espero me sepan dar una segunda oportunidad.

Here we go.

La nueva imagen de La Iglesia En Casa

Evangelizando desde Instagram

Ya a estas alturas todos (o casi todos) sabemos lo que es Instagram y nos hemos cansado de publicar allí fotos de nuestras comidas, nuestros pies a orillas del mar y los insoportables selfies.

Pues resulta que además de estas superficialidades también podemos usar Instagram para anunciar el kerigma a esta generación por medio de imágenes. Solo basta con ver lo que se publica en cuentas como la de JMJ Camino Neocat para darnos cuenta de esto. Por ahora, los dejo con estas muestras de fotos que he publicado recientemente en mi cuenta, a la que aprovecho para invitarlos a que sigan.

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De belleza inigualable. #semanasanta2015

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La anterior fue tomada durante la visita de la Divina Pastora a nuestra parroquia de la Consolación.

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#eucaristia

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Y para terminar los dejo con esta, de la casa de convivencias en las cercanías de Barquisimeto.

Evangelizando desde Instagram