¡Que semana!…y aún no ha concluido.

Todo comenzó hoy viernes, hace una semana con el evento del plomero y la inundación del apartamento que reseñamos aquí. A eso siguió el mal rato que pasó Samuel, el mayor de los hijos, el domingo a causa de una rodilla que se le ha estado dislocando y todas las preocupaciones que este tipo de cosas suelen implicar.

Desde el viernes el carro venía presentando problemas de recalentamiento, los cuales gracias a Dios fueron rápidamente resueltos el lunes, pero al día siguiente nos dimos cuenta de que el traumático trabajo de plomería había dejado como resultado una minúscula filtración que se evidenciaba en la gota de agua que se dejó ver de nuevo en el piso del baño.

¡No mas de esto, por favor!

Y para completar las cosas (esperamos que el par de días que quedan en la semana pasen inadvertidos) esta noche, mientras Paty regresaba a casa con los cuatro niños en el carro, a este le dio por accidentarse en mitad de la avenida, teniendo, en última instancia, que llamar taxis y grúas para solventar la pequeña emergencia vial.

Está claro que todos estos no son sino problemillas cotidianos a los que se enfrenta la familia promedio en nuestra sociedad. Lo distinto, sin embargo, es como el Señor se ha hecho presente en medio de todas estas vicisitudes y no ha dejado que murmurásemos o maldijésemos al tener que hacerle frente a cada uno de estos inconvenientes. Verdaderamente hemos visto como el Señor nos ha ido mostrando su infinita misericordia a medida que nos presenta estas pequeñas pruebas, así que le damos gracias y lo bendecimos por todo lo que nos ha regalado esta semana (y esperamos que nos deje agarrar un suspirito por un tiempo aunque sea).

Actualización: Como Dios no deja nunca de sorprendernos, anoche permitió que se me reventara un caucho (llanta, como le dicen en otros países) cuando venía de regreso a casa en la noche después de un largo día de trabajo. Para colmo, al repuesto le faltaba aire. Fue toda una odisea pero con un final feliz, gracias a Dios. Definitivamente está enamorado de nosotros.

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¡Que semana!…y aún no ha concluido.

Un comentario en “¡Que semana!…y aún no ha concluido.

  1. CARLOS SANCHEZ dijo:

    hola amigos soy Carlos de Ecuador ,yo tambien he tenido semanas dificiles especialmente con mis 5 hijos en la cual hace unos meses atras todos cayeron con una infeccion en la garganta, lo cual me tuvo en una lucha constante con 5 antibioticos, que habia que dales a una cierta hora y en dosis diferentes , y los analgesicos, y los expectorantes, y los lloros, y dolencias , era algo caotico, pero el Señor me dio mucha paciencia y me premio dandome una pediatra muy cerca de mi casa , con una paciencia increible, que a la final no sabia ni quien es quien , pero se la ingeniaba para tratarlos a todo y casi ni me cobraba, ha sido fantastico.
    y leyendo lo del accidente que tuvieron me acorde de un caso similar que me paso en una carretera a unas dos horas de mi casa, se rompio la tramision de mi carro con una piedra y no sabia que hacer con todos los niños ahi en un paramo desolado , con los comentarios de asaltos y eso. Pero el Señor envia angeles y justo pasaba por ahi un amigo del canton en donde vivo y me ayudo enviando una grua, que llego casi a media noche a sacarnos de ahi. Estas experiencias me hacen ver la maravilla de tener cerca al Señor y no renegar de sus pruebas. muchos saludos a todos. rezen por nosotros. atte. Carlos y Esther (Estefanny, Giancarlo, Julian; Juan Pablo, Daniel, y el que viene en camino)

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