Este artículo del Fatherhood Examiner me permitió ver que ciertamente los padres de familia contamos con una excelente arma a la hora de enfrentarnos a las constantes peticiones, solicitudes y demandas de parte de nuestros hijos. Nada mas y nada menos que la frase: “Ya veremos”.
Si nos piden un juguete nuevo, por ejemplo y de inmediato decimos que si, estamos fritos; nos hemos comprometido a comprarles el bendito juguetico y no nos dejarán en paz hasta que lo hagamos. Por otra parte, si decimos que no, quedaremos como unos desalmados que solo sabemos negarnos a toda petición de nuestros hijos. Por lo tanto, ¿que hacer? Es aquí cuando entran en acción las dos palabras más útiles del idioma castellano: “Ya veremos”.
Veamoslas en acción:
- Papá ¿podemos ir al cine?
- Ya veremos.
¿Ven como funciona la cosa? No les hemos dicho que si de una vez, por lo que no estamos comprometidos y más tarde será facil decir que no. Por otra parte, tampoco hemos dicho que no, lo que seguramente hubíese iniciado una pataleta fenomenal. El “Ya veremos” viene a nuestro rescate. Usenlo y verán.










